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¿Por qué algunos coches gastan más en verano?
Con la llegada del calor, muchos conductores notan que el consumo de combustible de su vehículo aumenta. Aunque solemos asociar el invierno con un mayor gasto debido a las bajas temperaturas, el verano también puede hacer que el coche consuma más de lo habitual. El uso del aire acondicionado, los viajes largos, el equipaje o incluso la presión de los neumáticos son algunos de los factores que influyen.
Conocer por qué se produce este incremento ayuda a conducir de forma más eficiente, reducir costes y mantener el vehículo en las mejores condiciones.
El aire acondicionado es uno de los principales responsables
El sistema de climatización necesita energía para funcionar y, en los vehículos con motor de combustión, esta procede directamente del motor. Cuanto mayor sea el esfuerzo para mantener una temperatura agradable en el habitáculo, mayor será también el consumo de combustible.
El impacto depende de diferentes factores, como la temperatura exterior, la velocidad de circulación o la intensidad con la que se utiliza el aire acondicionado. En ciudad, donde el motor trabaja a bajas revoluciones y hay constantes paradas y arranques, el aumento del consumo suele ser más acusado que en carretera.
Para reducir este efecto, es recomendable ventilar el vehículo antes de iniciar la marcha, evitar seleccionar temperaturas excesivamente bajas y realizar un mantenimiento periódico del sistema de climatización.
El calor, la carga del vehículo y la presión de los neumáticos también influyen
Durante las vacaciones es habitual viajar con el maletero lleno, instalar un cofre de techo o transportar bicicletas. Todo ese peso adicional obliga al motor a realizar un mayor esfuerzo y, por tanto, incrementa el consumo.
Además, las altas temperaturas modifican la presión de los neumáticos. Aunque el aire aumenta de presión con el calor, unos neumáticos con una presión incorrecta o un desgaste excesivo generan una mayor resistencia a la rodadura y reducen la eficiencia del vehículo.
Las retenciones propias de los desplazamientos estivales también contribuyen a aumentar el consumo, ya que el vehículo permanece más tiempo funcionando al ralentí y realiza constantes aceleraciones y frenadas.
Cómo reducir el consumo durante los meses de verano
Adoptar algunos hábitos sencillos puede ayudar a contener el gasto de combustible durante esta época del año:
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Revisar la presión y el estado de los neumáticos antes de viajar.
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Evitar transportar peso innecesario en el maletero.
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Retirar cofres o portabicicletas cuando no se utilicen.
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Utilizar el aire acondicionado de forma eficiente.
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Planificar los desplazamientos para evitar las horas de mayor tráfico.
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Mantener al día las revisiones del vehículo, incluyendo filtros, aceite y sistema de climatización.
Un vehículo correctamente mantenido no solo consume menos, sino que también ofrece mejores prestaciones y una mayor seguridad en carretera.
En Applus+ Iteuve revisamos los principales sistemas relacionados con la seguridad y el correcto funcionamiento del vehículo durante la inspección técnica. Un mantenimiento adecuado ayuda a reducir el consumo, prevenir averías y afrontar cualquier viaje con mayor tranquilidad.