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Tacógrafo y ITV: documentación, calibración y errores más comunes
El tacógrafo es un elemento clave en muchos vehículos profesionales. Registra datos de conducción, descanso, velocidad, distancia y actividad del conductor, por lo que debe estar instalado, calibrado y documentado correctamente.
En la ITV no solo se revisa el vehículo. Si el tacógrafo es obligatorio, también se comprueba que el dispositivo, sus precintos y su documentación estén en regla.
Vehículos obligados a llevar tacógrafo
Con carácter general, están obligados a llevar tacógrafo los vehículos destinados al transporte de mercancías con masa máxima autorizada superior a 3,5 toneladas y los vehículos destinados al transporte de viajeros con más de nueve plazas, incluido el conductor.
Desde el 1 de julio de 2026, la obligación también alcanza a vehículos de transporte de mercancías de más de 2,5 toneladas cuando realicen transporte internacional o cabotaje.
No todos los vehículos comerciales ligeros están obligados a llevar tacógrafo. La obligación depende de la masa máxima, del tipo de transporte, del ámbito de operación y de las posibles excepciones aplicable
Certificado de calibración: cada cuánto y dónde
El tacógrafo debe revisarse periódicamente en un centro técnico autorizado. La inspección periódica debe realizarse, como mínimo, cada dos años.
También puede ser necesaria una revisión si se repara el tacógrafo, se rompe un precinto, se modifican neumáticos que afecten al desarrollo, cambia la matrícula, se sustituye el aparato o se detectan errores de funcionamiento.
Después de la intervención, el centro técnico emite la documentación correspondiente y coloca la placa o etiqueta de instalación/calibración. Esa información debe coincidir con el vehículo y estar disponible para la ITV.
Documentación adicional para la ITV
Además de la documentación habitual del vehículo, conviene llevar el certificado o informe de calibración del tacógrafo, la documentación del centro técnico y cualquier justificante de intervención reciente.
También debe estar disponible la tarjeta de transporte o documentación profesional que corresponda, especialmente si el vehículo realiza transporte de mercancías o viajeros sujeto a normativa específica.
Si el tacógrafo es digital, la empresa debe mantener una correcta gestión de datos, descargas y tarjetas. Aunque la ITV se centra en la inspección técnica, una mala gestión documental puede generar incidencias en controles de transporte.
Errores comunes que te pueden suspender
Uno de los errores más habituales es acudir con la calibración caducada. También puede haber problemas si la placa de instalación no es legible, si los datos no coinciden con el vehículo o si el tacógrafo presenta fallos registrados.
Otros defectos frecuentes son precintos rotos o manipulados, sensor de movimiento con incidencias, neumáticos con medida distinta a la usada en la calibración o falta de documentación del centro técnico.
Si el vehículo tiene limitador de velocidad o equipamiento relacionado, también debe estar correctamente instalado y sin señales de manipulación.
Cómo gestionarlo si tienes varios vehículos
En una flota, lo más importante es controlar vencimientos. La ITV, la calibración del tacógrafo, los mantenimientos y la documentación profesional deben gestionarse con calendario propio.
Lo recomendable es centralizar informes, certificados, facturas y próximas fechas de inspección. Así se evitan vehículos parados, ITV desfavorables por documentación caducada o desplazamientos innecesarios.
Applus+ cuenta con portal de flotas para consultar próximas ITV, informes de inspección, facturación y citas. Para empresas con varios vehículos, esta gestión permite anticiparse a vencimientos y reducir errores administrativos.