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El cinturón de seguridad también se revisa: estos defectos pueden hacerte suspender la ITV
Luces, neumáticos, emisiones, frenos… Son algunos de los elementos que solemos asociar con la ITV. Sin embargo, durante la inspección también se comprueba un dispositivo de seguridad que utilizamos prácticamente sin pensar en él: el cinturón de seguridad.
Un cinturón que no se abrocha correctamente, que presenta daños importantes o que no se recoge como debería puede convertirse en un defecto relevante durante la inspección. Por eso, antes de acudir a la ITV, merece la pena dedicar unos minutos a comprobarlos.
¿Qué comprueban de los cinturones en la ITV?
Durante la ITV se realiza una inspección visual y de funcionamiento de los cinturones de seguridad y sus hebillas. También se revisan sus puntos de anclaje y, cuando corresponda, otros componentes de los sistemas de retención, como pretensores y limitadores de carga.
El objetivo es comprobar que el vehículo dispone de los cinturones obligatorios y que estos pueden cumplir correctamente su función en caso de accidente.
Por eso, no basta con que el cinturón esté físicamente instalado. La hebilla debe cerrar correctamente, el mecanismo de recogida debe funcionar y tanto la cinta como los puntos de fijación deben encontrarse en condiciones adecuadas.
Defectos del cinturón que pueden hacerte suspender la ITV
No todos los desperfectos tienen necesariamente la misma gravedad. La normativa diferencia entre defectos leves, graves y muy graves en función de su repercusión sobre la seguridad.
Entre los problemas que pueden considerarse defectos graves encontramos que falte un cinturón obligatorio, que la hebilla esté dañada o no funcione correctamente, que el retractor presente problemas, que un anclaje esté suelto o que se hayan instalado cinturones no homologados.
También se comprueba el estado de la propia cinta. Un deterioro superficial puede recibir una valoración diferente a un cinturón roto, cortado, deformado o que ya no pueda cumplir correctamente su función de retención.
Si se detecta un defecto grave, el resultado de la ITV será desfavorable y será necesario repararlo antes de volver a presentar el vehículo a inspección.
Cómo comprobar los cinturones antes de pasar la ITV
No necesitas herramientas para realizar una primera comprobación. Antes de acudir a la estación, revisa todos los cinturones del vehículo, incluidos los de las plazas traseras.
Extiende cada cinturón y observa si presenta cortes, zonas deshilachadas, deformaciones o daños visibles. Después, comprueba que se introduce correctamente en la hebilla y que queda bloqueado.
También puedes tirar de él con rapidez para verificar que el mecanismo de bloqueo responde y comprobar que, al soltarlo, vuelve a recogerse correctamente. Si un cinturón queda atascado, no se recoge o la hebilla se abre de forma inesperada, es recomendable repararlo antes de la inspección.
Un elemento sencillo, pero fundamental para la seguridad
El cinturón es uno de los principales sistemas de seguridad pasiva del vehículo y debe encontrarse en buen estado independientemente de cuándo toque pasar la ITV.
Además, muchos vehículos modernos incorporan pretensores y otros sistemas electrónicos de retención. El Manual de Procedimiento de ITV también contempla anomalías relacionadas con estos dispositivos y con el sistema SRS, que pueden detectarse mediante los correspondientes indicadores o mediante la interfaz electrónica del vehículo.
Por eso, si tienes un cinturón que no funciona correctamente o aparece un aviso relacionado con los sistemas de retención, no conviene esperar a la ITV para solucionarlo. Una revisión sencilla antes de acudir a la estación puede evitar sorpresas y, sobre todo, garantizar que el cinturón pueda cumplir su función cuando realmente sea necesario.