Noticias y actualidad
Diésel antiguo y emisiones en la ITV: cómo prepararlo para que pase
Los vehículos diésel antiguos pueden tener más dificultades para superar la prueba de emisiones de la ITV. El motivo principal es la opacidad: si el humo expulsado por el escape supera el límite permitido, el resultado de la inspección puede ser desfavorable.
No siempre se debe a una avería grave. A veces influye el uso urbano, los trayectos cortos, un mantenimiento insuficiente o un motor que llega frío a la prueba. Pero si hay un fallo en inyectores, EGR, turbo, admisión o filtro de partículas, será necesario repararlo.
Por qué los diésel antiguos suspenden por opacidad
En los coches diésel, la ITV mide la opacidad de los gases de escape. Esta prueba comprueba si el vehículo emite demasiado humo durante la aceleración.
Una opacidad elevada suele indicar una combustión incompleta o un problema en el sistema anticontaminación. Puede deberse a filtros sucios, inyectores desgastados, admisión obstruida, EGR con carbonilla, turbo en mal estado o filtro de partículas saturado.
Los diésel antiguos son más sensibles porque acumulan más kilómetros, más carbonilla y, en muchos casos, han circulado durante años en trayectos cortos donde el motor no alcanza temperatura suficiente.
5 cosas que puedes hacer la semana antes para pasarla
La semana antes de la ITV conviene revisar el mantenimiento básico. Cambiar un filtro de aire muy sucio, revisar el aceite, comprobar que no haya testigos encendidos y detectar fugas o humos anormales puede evitar problemas.
También es recomendable usar el coche en carretera antes de la inspección, siempre dentro de los límites legales, para que el motor alcance temperatura y trabaje de forma estable.
Evita acudir con el motor frío. En un diésel, llegar a la línea de inspección con el motor y el escape a temperatura normal puede ayudar a que la medición sea más representativa.
Si notas pérdida de potencia, tirones, humo negro intenso o testigo de motor, no esperes a la ITV. Lo razonable es hacer una diagnosis previa en taller.
Filtro de partículas: cómo regenerarlo
El filtro de partículas, o FAP/DPF, retiene partículas sólidas del escape y necesita regenerarse para quemar la carbonilla acumulada.
En muchos coches, la regeneración se activa automáticamente cuando se cumplen ciertas condiciones: motor caliente, velocidad mantenida y tiempo suficiente de circulación. Los trayectos urbanos cortos pueden interrumpirla y acabar saturando el filtro.
Si el coche avisa de saturación del FAP, consulta el manual y acude a taller si el testigo no desaparece. Forzar el uso del vehículo sin atender la avería puede provocar daños más caros.
Una conducción en carretera antes de la ITV puede ayudar si el sistema está sano, pero no sustituye una limpieza profesional ni una reparación si el filtro está obstruido o dañado.
Aditivos: ¿funcionan o son un mito?
Los aditivos pueden ayudar en casos leves, especialmente si hay suciedad acumulada en el sistema de alimentación o combustión. Pero no hacen milagros.
Si el problema es un inyector defectuoso, una EGR bloqueada, un FAP saturado, un sensor averiado o una mala combustión grave, el aditivo no resolverá la causa. Puede reducir temporalmente el humo, pero la avería seguirá ahí.
Lo importante es usarlos solo como apoyo al mantenimiento y siguiendo las instrucciones del fabricante. No conviene mezclar productos, exceder dosis ni utilizarlos para ocultar un problema mecánico.
Si suspendes: qué reparaciones tienen sentido
Si la ITV sale desfavorable por emisiones, lo primero es revisar el informe y hacer una diagnosis. No conviene cambiar piezas al azar.
Las reparaciones más habituales pasan por sustituir filtros, limpiar admisión, revisar inyectores, comprobar EGR, verificar sensores, revisar turbo, reparar fugas o tratar el filtro de partículas si está saturado.
Después de reparar, conviene circular lo suficiente para que el motor alcance temperatura y el sistema trabaje correctamente antes de volver a la segunda inspección.
Preparar un diésel antiguo para la ITV no consiste en acelerar fuerte el día anterior ni en confiar solo en un aditivo. La mejor estrategia es mantenimiento, diagnosis si hay síntomas y acudir a la inspección con el motor en condiciones normales de funcionamiento.