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Checklist definitivo: qué revisar antes de pasar la ITV para no suspender
Antes de pasar la ITV conviene revisar algunos elementos básicos del vehículo. Muchos resultados desfavorables se deben a fallos visibles y fáciles de detectar: una luz fundida, neumáticos desgastados, escobillas en mal estado, matrícula ilegible o testigos encendidos en el cuadro.
Aunque técnicamente la ITV no se “suspende”, muchos conductores utilizan esa expresión cuando el resultado es desfavorable y deben volver a la estación después de reparar los defectos. Una revisión previa no sustituye al trabajo de un taller, pero puede ayudarte a evitar problemas habituales.
Los 12 puntos que más suspenden la ITV
Los defectos más frecuentes suelen estar relacionados con seguridad y emisiones. Antes de acudir, conviene revisar luces, intermitentes, neumáticos, presión, frenos, suspensión, emisiones, testigos del cuadro, limpiaparabrisas, lunas, matrícula, documentación y estado general de la carrocería.
También es importante comprobar que no haya piezas sueltas, aristas cortantes, daños visibles o elementos que puedan afectar a la seguridad del vehículo o de otros usuarios de la vía.
Luces e iluminación obligatoria
El alumbrado es uno de los puntos críticos de la ITV. Deben funcionar correctamente las luces de posición, cruce, carretera, freno, marcha atrás, intermitentes, antiniebla y luz de matrícula.
Además de comprobar que todas se encienden, revisa el estado de los faros. Una óptica rota, opaca, con humedad interior o mal regulada puede afectar al resultado de la inspección.
Neumáticos: dibujo, presión y desgaste
Los neumáticos deben tener dibujo suficiente, estar en buen estado y no presentar cortes, grietas, bultos ni desgaste irregular. En turismos, la profundidad mínima legal del dibujo es de 1,6 mm.
También debes revisar la presión en frío y comprobar que las medidas de los neumáticos coinciden con las autorizadas para el vehículo. Un desgaste irregular puede indicar problemas de alineación, suspensión o presión incorrecta.
Frenos y holguras
El sistema de frenos debe funcionar de forma equilibrada y eficaz. Si notas vibraciones, ruidos, pedal esponjoso, recorrido excesivo o desviación del vehículo al frenar, conviene revisar el coche antes de acudir a la ITV.
También pueden detectarse defectos en dirección, suspensión o ejes. Golpes al pasar por baches, ruidos al girar, vibraciones o desgaste irregular de los neumáticos pueden indicar holguras o elementos deteriorados.
Emisiones: gasolina vs diésel
En los vehículos gasolina se comprueba que los gases de escape estén dentro de los límites permitidos. En los diésel, la prueba se centra especialmente en la opacidad de los humos.
Un mantenimiento deficiente, filtros en mal estado, problemas de inyección, catalizador, EGR o filtro de partículas pueden provocar un resultado desfavorable. Si el testigo de motor está encendido, lo recomendable es diagnosticar la avería antes de pasar la ITV.
Limpiaparabrisas y visibilidad
La visibilidad también forma parte de la seguridad del vehículo. Las escobillas deben limpiar correctamente y el sistema lavaparabrisas debe funcionar.
Revisa además el estado del parabrisas, las lunas y los retrovisores. Un impacto, una grieta en el campo de visión del conductor o un retrovisor mal fijado pueden afectar al resultado de la inspección.
Descarga el checklist en PDF
Puedes incluir en esta sección una versión descargable con los puntos básicos de revisión antes de acudir a la ITV. Lo recomendable es que sea un documento breve, fácil de imprimir y orientado a comprobar los elementos más habituales: luces, neumáticos, frenos, emisiones, visibilidad, matrícula y documentación.
Hacer esta revisión unos días antes de la cita permite detectar fallos simples y corregirlos con margen. Si el vehículo está preparado, pide cita previa online en tu estación Applus+ más cercana y acude con la documentación necesaria.